La Ley Federal de Educación establece la “formación integral del individuo escolarizado” siendo como referentes la necesidad de una educación para la vida democrática, la conservación ambiental, la salud, las emociones, los afectos, el respeto y la defensa de los derechos humanos.
Se considerará la persona humana creada por Dios como un ser holístico en donde confluyen dimensiones interdependientes (física, mental, emocional, social y espiritual) que determinan y son determinadas por la conducta. Esta conducta necesita estar regida por valores trascendentes a la condición humana. Así mismo el alumno debe comprender que los conflictos son parte constitutiva de la vida y que es necesario llegar a la resolución de los mismos sin violencia a través de la negociación y la mediación. De esta manera, se trata de aprender teórica y prácticamente a conocerse a sí mismo y a los demás, a desarrollar una ética de la responsabilidad, la solidaridad y el respeto por el otro, elementos constitutivos de la convivencia democrática en una sociedad pluralista, donde simultáneamente se reconozca y respete la dignidad de la persona.
Desde Formación Ética y Ciudadana, se reconoce al alumno como sujeto de pleno derecho propiciando comprensión de ideas, prácticas y valores éticos y democráticos con el propósito de posibilitar la formación de ciudadanos íntegros, responsables, críticos, creadores y transformadores, capaces de elegir un proyecto de vida. Comprometidos con la defensa del orden democrático, los derechos humanos, la justicia y la equidad.