Clase: La presentación de contenidos en Entornos Virtuales de Aprendizaje. (Primera Parte)

Clase

Introducción

“La tecnología es una condición que hace posible la educación a distancia tal y como la conocemos, pero no es el contexto de enseñanza y aprendizaje. Igualar las ‘nuevas’ tecnologías a la noción de contexto virtual- como se viene haciendo- es alterar y reducir la complejidad de la propia educación y muy posiblemente de sus consecuencias. (…) El acento del contexto no está puesto en la tecnología concreta sino en el conjunto de relaciones mutuas que se establecen entre todos los componentes expuestos formando una constelación de elementos educativas que al ponerse en marcha son únicos en cada clase virtual que de tender a homogeneizarse perderían gran parte de su valor en términos de desarrollo educativo.” (Barberá E. 2001)

Como vemos Barberá destaca el carácter mediacional de la tecnología en cuanto a recurso y canal educativo al servicio de los profesores y alumnos. La autora muestra que la tecnología no es un fin en si mismo, sino que debe ser considerado un medio para el aprendizaje. Tanto el docente como el soporte tecnológico son mediadores de distinta naturaleza que potencian la construcción de conocimientos en el alumno y que favorecen la autonomía en sus procesos de aprendizaje.

Las transformaciones que en el campo de la enseñanza se van produciendo como efecto de la integración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el marco educativo, constituyen un reto pedagógico, ya que la utilización de las TIC nos ofrecen una amplitud de posibilidades y al mismo tiempo exigen una mayor flexibilización de las estructuras docentes. Esta es uno de los principales aportes que las TIC brindan al campo educativo que pudieran situarse principalmente en el ámbito de la educación a distancia. Para el diseño y desarrollo de entornos educativos basados en estas tecnologías habrá que tener presente esta circunstancia y plantear escenarios que se adapten a una diversidad de situaciones (tanto por parte del alumno, como del profesor, de la institución, entre otros.). Conocer las características y las posibilidades de las distintas aplicaciones y entornos susceptibles de ser usados, es crucial para sacar el máximo partido a estas tecnologías.

Donde se producen actualmente un mayor número de experiencias exitosas de usos de los entornos virtuales es en el nivel superior, con mayor énfasis en el ámbito universitario en el cual se comienza a perfilar el desarrollo de ofertas educativas con modalidades a distancia, semipresenciales o simplemente el uso de espacios virtuales como apoyo a la presencialidad.

En el caso de la educación a distancia o semipresencial, el diseño de propuesta educativas suponen la incorporación de materiales diseñados para aquellos estudiantes que no pueden estar físicamente presentes, y que acceden al aprendizaje a través de una variedad de medios y con la posibilidad de espacios tutoriales; esto último también se esta utilizando en las propuestas presenciales que toman a la virtualidad como un espacio más del desarrollo de los contenidos. Sea cual sea el caso, en el diseño de ambientes o entornos virtuales, lo fundamental no es solo la disponibilidad tecnológica, sino también tener en cuenta las características de los diversos elementos del proceso educativo y en especial de los alumnos.

El diseño de un entono virtual de aprendizaje, se basa en decisiones relacionadas con el diseño de la enseñanza- desde el punto de vista de la institución, de los docentes y del propio alumno- y en decisiones que tienen que ver con la tecnología en sí misma y la selección de las herramientas de comunicación mas adecuadas.

En definitiva, diseñar un entorno virtual que propicie el aprendizaje implica tener presente un conjunto de decisiones que deben equilibrase entre el modelo pedagógico, los usuarios- según el rol de profesores y alumno- y las posibilidades de la tecnología. Una de las tecnologías más utilizadas para el desarrollo de estos entornos son las plataformas virtuales.