Clase 2: La presentación de contenidos en Entornos Virtuales de Aprendizaje. (segunda parte)

La presentación de contenidos en Entornos Virtuales de Aprendizaje. (segunda parte)

Diseño y presentación de contenidos en el aula virtual de Moodle

Después de lo desarrollado en la primera parte, estamos en condiciones de comenzar a bosquejar algunos materiales educativos que nos permitirán presentar el conocimiento a nuestros alumnos.

Barberá, E y Badia, A (2004) nos proponen una clasificación de materiales educativos para ser utilizados en el aula virtual. Dicha clasificación se basa principalmente en el tipo de función educativa que podría cumplir un material determinado. Los autores nos proponen pensar en:

  • · Material para acceder al conocimiento: se trata de un tipo de material, a veces denominado recurso educativo, que permite al estudiante, siguiendo un proceso determinado, acceder a algunos materiales de contenido.
  • · Materiales de contenido: se trata de un tipo de material que tiene como objetivo ser el soporte de los principales contenidos que conforman una determinada unidad didáctica.
  • · Material que proporciona soporte al proceso de construcción de conocimiento: se trata de un material que, sin ser estrictamente de contenido, tiene la función de ayudar al estudiante en su proceso de construcción de conocimiento, siendo muchas veces soportes instrumentales cuando el estudiante realiza una actividad de enseñanza y aprendizaje.”

A su vez estos tipos de materiales educativos pueden ser contenidos en diferentes soportes. La clasificación, macro por excelencia es del tipo: digitales, no digitales (existen ocasiones en los que un material no digital es transformado en uno digital, por ejemplo un determinado material impreso es digitalizado; o un video en formato VGH es pasado a un formato DVD y luego subido a la web, etc.).

Tal como vimos en la primera parte la elección por uno u otro soporte tiene consecuencias en el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula virtual. Esto es así dado que existen algunos aspectos que el docente debe tener presente al momento de decidir un formato u otro, por ejemplo, en el caso de los materiales de contenido, cuando éstos se digitalizan contiene dos aspectos que los diferencian de los no digitales:

1.- se puede presentar el contenido integrando información de distinta naturaleza y formato, es decir, se puede combinar texto escrito con imágenes, videos, sonidos, etc.

2.- se puede presentar las contenidos hipertextualizados. La estructura hipertextual de la información es uno de los cambios más radicales.[1] El hipertexto es un entorno de información en el cual el material y las ideas se entrelazan de maneras múltiples. Sin embargo no solo se asocia datos, sino que se los modifica mediante la identificación y la creación de vínculos entre ellos. Tal como lo plantea Burbules, N y Callister, T (2001) podemos entender al hipertexto como un “modo de hacer asociaciones laterales además de lineales, de conectar ideas y textos mediante enlaces y yuxtaposiciones, no necesariamente obedeciendo a una secuencia lógica. (…) Hay una relación interactiva entre su estructura y las estrategias de lectura que propone. Su forma, o las intenciones del autor al organizarlo de un modo particular, no determinan las maneras en las que puede ser recibido”. Los autores muestran que la estructura hipertextual le brinda al lector mayor libertad de asociación de ideas y esto repercute en el aprendizaje de los alumnos ya que el texto principal se convierte en una vía de acceso más a una amplia y compleja red de información. “(…) la estructura de los entonos hipertextuales es análoga a los modos en que aprendemos —en forma dinámica e interactiva, por medio de asociaciones y exploración—, y puede facilitarlos. (…) El aprendizaje y la comprensión funcionan por medio de asociaciones. Logramos comprender algo cuando podemos asociarlo con otras cosas que ya sabemos. La mente y la memoria son en sí mismas hiperentornos: no aprendemos nada nuevo en forma aislada; y si lo hacemos, es poco probable que retengamos mucho tiempo lo aprendido. La información que incorporamos mejor es la que puede integrarse con conocimientos anteriores; a menudo mediante asociaciones múltiples-y complejas”.




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Si desean profundizar sobre las características del hipertexto y su implicancias en la Educación, los invito a leer el Capítulo “Hipertexto: El conocimiento en la encrucijada” del libro Educación: Riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información de N .Burbules y T Callister (2001).



Es necesario tener presente que, al momento de adaptar materiales que son utilizados en las aulas presenciales a las aulas virtuales, los docentes deben incluir ayudas o pistas que favorezcan el aprendizaje y la comprensión de los alumnos ya que el docente no estará presente en el momento de su interacción con los materiales, a veces éstas modificaciones pueden ser colocadas en el texto original y a veces se debe pensar en generar un texto anexo con éstas ayudas. Barberá, E y Badía A (2004) nos brindan un ejemplo de posibles ayudas que se pueden incorporar a los materiales las cuales están estrechamente relacionadas a las fases de mediación pedagógica que vimos anteriormente, estas ayudas son:

1.- Ayudas educativas sobre la estructura del contenido. Implica, entre otras cosas, contextualizar los contenidos (a nivel de temáticas más amplias); explicitar los objetivos que se pretende que los alumnos alcancen; la lógica y el por qué de la estructura de la presentación de los contenidos; en el caso de materiales hipertextuales o multimediales es interesante poder brindar opciones de recorrido de lecturas. Cómo vemos estas ayudas están en estrecha relación con la fase de tratamiento desde el tema que nos proponen Francisco Gutierrez Perez y Daniel Pietro Castillo.

2.- Ayudas educativas para favorecer el aprendizaje de los estudiantes. Principalmente aquellas que puedan activar los conocimientos previos de los alumnos, quizás la presentación de temas a modo de índice o explicitando aquellos conocimientos que debería ya comprender el alumno a fin de poder avanzar en las lecturas. Estas ayudas se relacionan con lo propuesto en la fase de tratamiento desde el aprendizaje.

3.- Ayudas educativas sobre la presentación ordenada, estructurada y clara de los contenidos. Podrían utilizarse diversas formas de escritura (exposición, descripción o argumentación, según el caso); explicitar y dejar bien en claro aquellos conocimientos que el alumno no posea como previo, resumes, glosarios, indicadores o marcas que den cuenta de la importancia de alguna parte del texto (quizás a través de negritas, subrayado o recuadros), explicita bibliografía básica y complementaria para cada caso. Estas ayudas se relacionan con lo propuesto en la fase de tratamiento desde el tema.

4.- Ayudas educativas para fomentar la autorregulación del aprendizaje del estudiante. Se pudiera pensar en incluir en el texto actividades de reflexión, casos, o quizás complementar el texto con cuestionarios que le permitan al alumno visualizar su proceso de aprendizaje, etc. Estas ayudas se relacionan con lo propuesto en la fase de tratamiento desde el aprendizaje.


En éste punto es interesante retomar las consideraciones y sugerencias desarrolladas por el Dr. Lorenzo García Arieto sobre el diseño de materiales educativos. El autor si bien hace referencia a materiales pensados para propuestas educativas en la modalidad a distancia, hoy el avance las TICs y el acceso a Internet nos permite pensarlas como referencias generales para aquellos materiales que como docentes diseñamos y pensamos se utilizarán en entornos virtuales de aprendizaje.


Cabe destacar que el autor denomina “unidades didácticas” a lo que equivaldría en éste curso a las “clases”, es decir aquellos materiales que acortan la distancia entre los docentes y el alumno y que son el pilar de la mediación pedagógica a fin de enseñar contenidos de manera que se propicie el aprendizaje de los mismos por parte de los alumnos.[1]


Ahora los invito a leer y analizar los archivos denominados “Unidad Didáctica I” y “Unidad Didáctica II”, ambos componen la sección editorial de la Revista electrónica del CUED.



[1] Cabe mencionar en éste punto que el avance y la gran accesibilidad a plataforma educativas, como Moodle, llevan a repensar constantemente la denominación de los materiales educativos nodales, así encontramos denominaciones como “clases”; “clases virtuales”; “unidades didácticas”; “guías de estudias”. Cada una de éstas denominaciones implican procesamientos y análisis didácticos específicos, si bien son interesantes, y hasta necesarias, exceden los objetivos de ésta capacitación.



[1] Si bien no es un formato sin precedentes, pues en cualquier texto escrito, como éste, las notas al pie o las citas de otras fuentes son de naturaleza hipertextual, puesto que desvían la atención del lector del texto principal a otras fuentes, entretejidos en una secuencia narrativa lineal, pero permiten apartarse de ella.